
Este es el pasaporte más poderoso del mundo en 2026
April 10, 2026Gamal Cocktail Bar no es el típico sitio al que entras y ya. Primero tienes que descubrir las pistas para poder encontrar sus sabores.
Todo comienza en el supuesto estudio de James Nosh, un explorador ficticio que te recibe con una carta que habla de viajes, especias y descubrimientos. El espacio está lleno de objetos, como si fuera una colección de recuerdos traídos de distintas partes del mundo. No es solo decoración: es parte del juego. Entre esos “tesoros” hay claves que permiten abrir el siguiente paso.

Un viaje al desierto
Cuando finalmente se revela el acceso, el ambiente cambia por completo. Se entra a un espacio que recuerda a una tienda beduina en medio del desierto. La iluminación, los textiles y los aromas construyen una atmósfera distinta, más íntima. Aquí empieza realmente la experiencia.

La comida es breve, pero bien pensada y alineada con esa inspiración de Medio Oriente.
Las papas fritas ($180), con queso de oveja añejo, alioli de yogur y harissa, son más familiares, pero con suficiente personalidad para no quedarse en lo básico.

Las bourekas ($239), rellenas de espinaca y feta, acompañadas de labneh y za’atar, funcionan bien para compartir.

La pizza turca ($350) mezcla carne de res, piñones y chabacano con hojas amargas y tomate cherry; es interesante, aunque no necesariamente el plato más memorable.

El french toast ($199), con chocolate, helado de halvá y miel de dátiles, cierra con un perfil dulce más cercano a la indulgencia.

Un secreto en cada trago
Pero Gamal no gira alrededor de la comida. Donde realmente destaca es en la barra.
Los cocteles de autor están pensados como un recorrido. El Crimen del Silencio ($230) es fresco y ligero, con gin, kiwi y pepino; es de esos que se toman fácil y abren bien la noche.

El Sik Road Martini ($230) ya cambia el tono: tiene cardamomo y semilla de cilantro, se siente más especiado y con más carácter.

El Gamal’s Neck ($230), con whiskey, albaricoque y jengibre, es más cálido, con un toque frutal y un ligero picor del jengibre que lo hace interesante.

El Sumari ($230), con mezcal y campari, es el más intenso: ahumado y con amargor, no es para todos, pero tiene lo suyo.

El Espejo de Oro ($230), con plátano y menta, va hacia lo dulce, más suave y fácil de tomar.

Y el Naveh Midbar ($230), con vodka, arak, miel y guayaba, es probablemente el más amigable: frutal, con un toque distinto por el arak, pero sin complicarse demasiado.

Gamal es más sobre la experiencia que sobre la comida. El juego de entrada cumple su función y el espacio está bien logrado, pero lo que realmente hace que valga la pena regresar son los cocteles y hay suficientes aciertos para que la visita tenga sentido.

Datos del lugar
Dónde: Ámsterdam 53, Colonia Condesa, CDMX
Horarios:
Martes a miércoles: 18:00 a 01:00
Jueves a sábado: 13:30 a 01:00
Domingo: 15:00 a 23:00
Precio: $$$
OJO, SI DECIDEN TOMAR HÁGANLO CON CONSIDERACIÓN Y RESPONSABILIDAD.
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